En España tenemos la "Tomatina", fiesta que se celebra en el municipio de Buñol, en la que los participantes se arrojan tomates por las calles. Desde 1980 es el Ayuntamiento quien provee de tomates a los participantes y cada año es mayor el número de toneladas de tomates utilizados, así como el de visitantes.
Entonces uno se imagina que recibir un "tomatazo" en el medio de la espalda, no duele tanto si consideramos que el tomate es blando y de consistencia liviana.
¿Pero que hay de las duras y pesadas naranjas? No es lo mismo el impacto, sin duda.
En la pequeña localidad italiana de
Ivrea sus habitantes
celebran sus fiestas lanzándose naranjas uno al otro, lo cual puede llegar a ser algo muy doloroso.
El origen de estas fiestas se remontan al siglo XIIIrememorando la historia de un señor feudal cuya cabeza fue cercenada por abusar del derecho de pernada (derecho feudal que teóricamente, establecía la potestad señorial de tener relaciones sexuales con toda doncella, sierva de su feudo, que se fuera a casar con otro siervo suyo). Este noble secuestró a Violetta y tuvo relaciones sexuales con ella. Al exhibirla la mañana siguiente en el balcón de su casa, el pueblo lo esperaba inesperadamente enfurecido en las calles, e irrumpió en el castillo degollando al señor feudal.
La Batalla de las Naranjas es una recreación de lo más absurda, bizarra y divertida de este trágico hecho. Las naranjas vienen a representar la cabeza del noble, mientras que su jugo representa su sangre.
A lo largo de todo el pueblo existen nueve batallones de tiradores de naranjas, aglomeraciones de ciudadanos que atacan a los nueve carros que desfilan entre ellos, los cuales representan a los guardias del noble. Los guardias son los únicos que llevan casco como protección, una ventaja sobre los ciudadanos.
Además de la batalla final existe una gran riqueza de colorido, disfraces y protagonistas.
No hay duda que en medio de una "batalla" de este tipo, uno se divertiría a lo loco.
Es como volver a la infancia y jugar con los amigos a la "guerrita de piedras".
Y si tengo que elegir, me quedo con las naranjas y sus consecuencias.







